Interrumpimos súbitamente, con nocturnidad (publicando en los primeros minutos del día porque mañana no se si podré) pero no sin previo aviso, nuestra particular saga en busca del secundario perdido (cuyos capítulos uno y dos no funcionan directamente, aunque podéis consultarlos temporalmente aquí y aquí) para dar un soplo de aire fresco a vuestras mentes [...]