No, o sea, de verdad. Si a mí me nombraran Mano del Rey y me metieran en una corte en la que hay peña que se hace llamar Meñique, Montaña, Perro, Matarreyes o Araña, mi particular forma de empezar con buen pie en mi nuevo trabajo sería matándolos a todos. Imagino que Lord Eddard Stark [...]